jueves, 30 de agosto de 2012

Guerra frontal y desgarradora contra el Azúcar.

Reino Unido.

La Academia de los Reales Colegios Médicos, que representa a 200.000 facultativos del Reino Unido, pidió el pasado mayo que se prohíba que firmas como McDonald’s o Coca-Cola patrocinen grandes acontecimientos deportivos, incluidos los Juegos Olímpicos. Sin éxito.
Nueva York.

Contra los refrescos supergrandes. El próximo 13 de septiembre se votará en Nueva York una ley propuesta por su alcalde, Michael Bloomberg, que prohíbe la venta de refrescos de tamaño extragrande (más de medio litro) en restaurantes, cafeterías y otros establecimientos alimenticios de la mayor zona metropolitana de EE UU.

Francia. 

El año pasado Francia aprobó un impuesto especial para las bebidas azucaradas: el gravamen es de entre tres y seis céntimos de euro por litro. Eso significa al año unos 120 millones de euros de ingresos para el Estado francés. 

Dinamarca.
 
Desde el 1 de octubre pasado, Dinamarca aplica una tasa especial sobre aquellos productos con más de un 2,3% de grasas saturadas. Eso supuso 15 céntimos más por una hamburguesa o 33 por un tarro de mantequilla. El Gobierno calcula una recaudación de unos 188 millones de euros.

Finlandia.

Los impuestos especiales contra la obesidad en Finlandia tienen en el punto de mira los productos muy azucarados, como los refrescos, pero también los helados y el chocolate.

Italia.

Estudia un nuevo impuesto sobre las bebidas alcohólicas que llevan azúcar y los refrescos edulcorados. La tasa gravaría con 7,16 euros cada 100 litros comercializados de este tipo de bebidas.


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